Limpia personal
Trabajo de descarga para quien se siente pesado, cansado sin razón o con la sensación de que nada le fluye. Se realiza con hierbas frescas, humo y oración.
La veladora que se prende, el baño de hierbas, el sahumerio que recorre la casa. Prácticas que nuestra gente ha sostenido por generaciones y que aquí seguimos realizando con el mismo cuidado.
Un ritual es un acto con intención. Eso es lo esencial. No está en la vela, ni en la hierba, ni en el agua: está en el momento en que una persona se detiene, ordena lo que siente y lo pone en palabras frente a algo más grande que ella.
En la tradición latina —la que mezcla lo indígena, lo africano y lo católico popular— el ritual tiene una estructura. Hay un momento de preparación, un momento de entrega y un momento de cierre. Cada elemento tiene su razón: el humo limpia, el agua arrastra, la vela sostiene la intención mientras arde, la hierba acompaña con su propia naturaleza.
Lo que nosotros hacemos es sostener ese espacio para usted. Preparamos el trabajo con los elementos que corresponden, lo realizamos en el momento adecuado y le explicamos qué se hizo y por qué.
Trabajo de descarga para quien se siente pesado, cansado sin razón o con la sensación de que nada le fluye. Se realiza con hierbas frescas, humo y oración.
Recorrido del espacio con sahumerio, agua preparada y rezo en cada rincón. Se usa cuando el ambiente se siente cargado, hay discusiones constantes o un negocio no levanta.
Preparación de hierbas, flores y esencias para baño, con las indicaciones precisas de cómo, cuándo y con qué intención tomarlo.
Veladora trabajada con aceites, hierbas y oración según el propósito. Se enciende en la casa espiritual y se le informa del desarrollo.
Trabajo con copal, mirra, palo santo y resinas de la tradición para despejar ambientes y personas.
Le enseñamos a montar y mantener su propio altar en casa: qué poner, dónde, cómo cuidarlo y cómo rezarle.
Lo que no hacemos. No realizamos trabajos para causar daño a terceros, no prometemos resultados garantizados y no pedimos dinero adicional a mitad de un trabajo. Si alguien le dice que tiene una maldición y le pide cada vez más plata para quitársela, eso no es tradición: es un abuso.
La primera conversación no se cobra. Escuchamos su caso y le decimos con franqueza si podemos acompañarle.
(864) 498-6229